martes 23 de febrero de 2010

MI CELOSA FAVORITA pieza en un acto de ROBERTO RAMOS-PEREA

MI CELOSA FAVORITA
pieza en un acto de ROBERTO RAMOS-PEREA
© Roberto Ramos-Perea 2007
Derechos Reservados

Jennifer furiosa, marca un número en el celular, mientras en otro lado de la escena Miguel se da una fría con unos amigos. Le suena el celular.
JENNIFER: ¿Dónde tú estás?
MIGUEL: Hola baby, ¿qué pasó?
JENNIFER: ¿Dónde tú estás?, ¿por qué no me llamaste?, ¿qué tu te crees, ah?, ¿que tú te vas a ir por ahí sin decirme a dónde te metes y con quién?
MIGUEL: Pérate, baby, son muchas preguntas juntas, ¿cuál quieres que te conteste primero?
JENNIFER: Miguel, hazme caso, tú sabes lo que yo te he dicho, que no me gusta que te vayas por ahí sin yo saber dónde tú estás.
MIGUEL: ¿Baby, cuántos años yo tengo?
JENNIFER: Por mi tienes como cinco, porque ninguna pareja que yo haya tenido me ha hecho pasar los malos ratos que me haces pasar tú. Estoy sufriendo, Miguel, estoy sufriendo. ¿Con quién tú estás ahí?
MIGUEL: Con unos panas del teatro de la Universidad.
JENNIFER: ¿Quiénes son?
MIGUEL: Está Alex, Christian, Jadhi...
JENNIFER: ¿Hay alguna mujer ahí?
MIGUEL: Nena, estoy en el Bar de Cheo, aquí no vienen mujeres solas.
JENNIFER: Ese Alex es un puto malo, se pasa andando con mujeres bien nebulosas, a mi ese tipo no me gusta.
MIGUEL: Nena, no hay ninguna mujer aquí.
JENNIFER: ¿A qué hora tú pensabas llamarme?
MIGUEL: Son las diez de la noche, yo salí de tu casa como a las nueve, pienso llamarte mañana.
JENNIFER: Miguel, yo tengo que saber dónde tú estás a cada momento.
MIGUEL: ¿Por qué?
JENNIFER: Porque es así. Porque ustedes los hombres son todos unos mentirosos. Y yo tengo que vigilar mis intereses. Me llamas por teléfono cuando llegues a tu casa. Mejor yo te llamo. Y vete a dormir ya, que la calle está peligrosa. Y te lo repito, no me gusta el Alex ese, que no esté sonsacándote con las mujerucas esas con las que él anda, ¿me oíste? Bye.
MIGUEL: Te quiero, baby.
JENNIFER: Bay.
MIGUEL: ¿Así, pelao, bay y ya?
JENNIFER: Bay. Llámame. (Cuelga. Miguel hace lo mismo y se une otra vez a sus amigos y sale de escena. Mientras Jennifer comienza a peinarse frente a un espejo.) ¿Qué hora es? Las doce y este no me ha llamado. Pero mira que este tiene... (Marca el celular.) Aló...
MIGUEL: ¿Qué pasó, nena?
JENNIFER: No me llamaste. ¿Dónde estás?
MIGUEL: En casa, durmiendo.
JENNIFER: Mentira; estás en el apartamento del Alex ese. ¿Hay mujeres ahí?
MIGUEL: Nena, bay. Estoy en casa, durmiendo.
JENNIFER: Me estás engañando, Miguel.
MIGUEL: ¿Quieres que te ponga a Mami?
JENNIFER: Sí, pónmela.
MIGUEL: Bye. (Cuelga. Ella vuelve a llamar. Él lo coge.)
JENNIFER: ¿Por qué me colgaste?
MIGUEL: Estoy durmiendo y tengo ganas de mear.
JENNIFER: Vete y mea, yo espero.
MIGUEL: Okey.
(Miguel sale. Ella espera, espera. Cuelga. Vuelve y marca. Espera, espera, no lo coge. Cuelga y se va furiosa a dormir. Penumbra. Miguel y Jennifer estudian.)
JENNIFER: Dijiste que me ibas a hacer esta parte. Yo no la entiendo.
MIGUEL: Nena, tengo examen mañana. Hazla tú, no dependas tanto de mi.
JENNIFER: Para eso eres mi novio, para que me ayudes.
MIGUEL Ayude, nena, AYUDE, no que tenga que pasar tu Universidad por tí. Yo tengo que pasar la mía.
JENNIFER: Tu examen es de teatro, para eso no se estudia. ¿Y por qué tú quieres ser actor?
MIGUEL: Porque me gusta.
JENNIFER: Las mujeres del teatro son... ay, qué se yo.
MIGUEL: Son bien chéveres.
JENNIFER: ¿Ah, sí?
MIGUEL: Tremendas compañeras.
JENNIFER: Claro, si pasas más tiempo con ellas que conmigo.
MIGUEL: Ensayando, mi negra.
JENNIFER: Ensayando ni ensayando.... (Pausa.) Miguel, ¿Tú me quieres?
MIGUEL: Sí, mi chula. Te quiero.
JENNIFER: No me has dicho nada de mi pelo.
MIGUEL: ¿Qué tiene tu pelo?
JENNIFER: Tú no te fijas en nada mío.
MIGUEL: Sí, me fijo.
JENNIFER: Esta noche vamos a Plaza del Sol.
MIGUEL: Tengo ensayo.
JENNIFER: Claro, tus ensayos son más importantes que yo. Sí, ya sé. Como yo no soy de teatro, ¿viste? Óyeme lo que voy a decirte: a mi no me gusta que estés dedicándole tanto al teatro. Tú eres mi novio, tienes que dedicarme tiempo a mi. ¿Cuándo me vas a dedicar tiempo? Estoy sufriendo, Miguel, estoy sufriendo. (Pausa.) Esta noche vamos pa’l cine.
MIGUEL: Te dije que tengo ensayo.
JENNIFER: Pues no vas a ir al ensayo y se acabó. Me vas a llevar al cine.
MIGUEL: ¡No puedo faltar al ensayo! Me botan de la obra.
JENNIFER: ¡No me importa! Si no me llevas al cine, ya verás lo que te va a pasar. Me voy a meter en el ensayo ese y te voy a armar un escándalo, para que las putitas esas de teatro, esas que son las “tremendas compañeras”, se enteren de quién yo soy.
(Penumbra, luego luz, cambio de posición.)
MIGUEL: ¿Por qué te pusiste ese traje? Sabes que no me gusta, no te ves bien, pareces una tipa de la calle. Quítate ese traje.
JENNIFER: Pero es que a mi me gusta.
MIGUEL: Pero a mi no. Quítatelo. Si tú eres mi novia tienes que hacer lo que yo te digo.
JENNIFER: A mi me gusta, Miguel, no me fastidies. No me lo voy a cambiar.
MIGUEL: Ah.. entonces yo tengo que cambiar las cosas que a ti no te gustan de mi, pero tú no puedes cambiar las que no me gustan de ti.
JENNIFER: No es lo mismo.
MIGUEL: ¿Por qué?
JENNIFER: Por que tú eres hombre y yo no confío en ti.
MIGUEL: Y de paso te digo que no me gusta el junte ese que tienes con Eva, ni con Camelia, y si te vuelvo a ver con Susette, la vas a cagar bien duro conmigo.
JENNIFER: ¡Esas son mis amigas de la high!
MIGUEL ¡Pues, lo siento, pero esa es la que hay!
JENNIFER: Me estás pidiendo que deje de ver a mis amigas.
MIGUEL: Tú me vas a dedicar todo tu tiempo a mi y punto.
JENNIFER: Pero Miguel...
MIGUEL: Por tu culpa yo dejé el teatro, deja la obra; dejé a mis panas para complacerte, pues ahora tú vas a dejar tus cosas y vas a hacer lo que yo te digo. Y me haces el favor y te quitas el traje ese que te pusiste, si no, no vas para ninguna parte conmigo. Yo no voy a pasar vergüenzas al lado tuyo. Estoy sufriendo Jennifer, estoy sufriendo, porque tú no me quieres. Además tienes mucho maquillaje, quítatelo.
JENNIFER: Tú estás jodiendo, ¿verdá?
MIGUEL: (Muy serio.) No negrita no, esa es la que, ¿viste? A tí se te olvida quién soy yo. Yo soy tu novio, ¿viste? Tu novio. Y tú eres mi novia. Tú haces lo que yo digo porque en las parejas los hombres son lo que mandan y ya. Ah, y se me olvidaba que no vas pa’ la gira a Mayagüez, esa la de las cheer leaders, caput, baby... ¿okey?
JENNIFER: ¿Qué, qué? ¡Pero si hasta mi mai me dejó ir!
MIGUEL: A mi no me importa lo que diga tu mai, no vas y se acabó.
JENNIFER: Pérate, hasta aquí llegamos tú y yo.
MIGUEL: (Burlón.) ¡Cómo jode!, ¿verdá? Pues ahora piensa como me siento yo.
JENNIFER: ¿Te estabas burlando de mi, verdá?
MIGUEL: No baby, estoy mostrándote cómo de fácil se pierde el respeto de la gente que nos quiere. Yo no soy capaz de prohibirte a ti nada. El que yo te ame no me da ninguna autoridad sobre tí. Yo soy tu novio, no tu carcelero. ¿Lo puedes entender, Jennifer?
JENNIFER: Te estás burlando de mi. Te crees que yo soy una...
MIGUEL: No me creo nada.
JENNIFER: ¡Pues esto se acabó!
MIGUEL: (Pausa, sorprendido) Okey. Pues que te vaya bien, bay.
JENNIFER: Miguel, ven acá ahora.
MIGUEL: ¿Qué te pasa?
JENNIFER: ¿Quién es ella? ¿Cómo se llama?
MIGUEL: ¿Cómo se llama quién?
JENNIFER: Porque si tú me estás dejando es porque tienes otra.
MIGUEL: ¿Yo te estoy dejando?
JENNIFER: ¿Te crees que yo me chupo el deo? ¿Cómo se llama? ¿Es la fleje esa de tu clase de teatro? Por que si ella está en teatro eso es lo único que puede ser. Y me dejas por ella. Tú sí que tienes pantalones. No, si es lo que dice mi mai, todos los hombres son igualitos. ¡Unos embusteros! Cuando se ponen así es porque están escondiendo muchas cosas. Yo sé lo que tú escondes. ¿Te crees que yo no te persigo? ¿Te crees que no sé lo que tú haces cuando no estás conmigo? Ustedes son todos unos mentirosos, ustedes le hacen el cuento a una, cogen lo que quieren y luego de un ratito de dar vueltas se van. Igual que le hizo mi pai a mi mai. Igualito. En ustedes no se puede confiar. Por eso lo mejor es que te vayas. Mejor sola que con un infiel y un machista como tú. (Miguel se va a ir.) Espérate que no he terminado de hablar. (Miguel se detiene. Pausa.) Si te crees que te vas a ir así te equivocaste, nene. Ven acá. Que vengas acá. (Miguel se va a marchar. Ya a punto de la lágrima.) ¡Miguel! (Miguel se detiene.) No me dejes así. (Miguel se voltea y camina hasta ella.)
MIGUEL: ¿Qué clase de noviazgo es este?
JENNIFER: Tú eres un embustero y un farsante.
MIGUEL: Digo, yo entiendo que el amor, el noviazgo es para pasarla bien, para ser felices, para uno probar como va a ser la vida real, ¿viste?
JENNIFER: Pero es que yo no soy feliz contigo, Miguel. Estoy sufriendo. Estoy sufriendo.
MIGUEL: Si sufres, ¿para qué rayetes me quieres al lado tuyo?
JENNIFER: No, si esto se acabó. Olvídate.
MIGUEL: ¿Cuánto tengo que dejar de ser yo para que tú seas feliz? ¿Qué autoridad tienes tú sobre mi para que yo haya tenido que entregarte mis sueños, mi libertad, mis deseos de vivir y de crecer... cuánto de eso tengo que entregarte sólo por estar contigo? ¿Y a cambio de qué? Si lo único que tú me has dado son celos y peleas.
JENNIFER: ¡Pero es que tú me haces sufrir, Miguel! ¡Tú siempre quieres hacer lo que te da la gana con tu vida!
MIGUEL: ¿Y por qué carajo yo no puedo hacer lo que me dé la gana con mi vida?
JENNIFER: ¡Porque tú eres mi novio, por eso!
MIGUEL: ¡Soy tu novio no tu esclavo!
JENNIFER: ¡Tú me perteneces!
MIGUEL: Yo soy yo, ¡yo soy mío!
JENNIFER: ¡NO, Miguel! ¡Tú eres mío!
MIGUEL: ¡YA BASTA DE ESTO! (Pausa, larga. Suave.) Yo no recuerdo un sólo día de este noviazgo en el que no hayamos discutido por alguna estupidez.
JENNIFER: Así es el amor, dolor y sacrificio.
MIGUEL: Yo siempre pensé que el amor era libertad y felicidad.
JENNIFER: Yo soy celosa, lo siento. El que no cela no ama.
MIGUEL: Pues ese amor es una mierda.
JENNIFER: ¿Eso es lo que tú piensas de mi, de nuestra relación?
MIGUEL: Yo pienso que tú estás más preocupada pensando cuándo y por quién te voy dejar, que trabajando para ser una pareja que se respeta, que se ama sanamente, que quiere hacer las cosas unida y feliz.
JENNIFER: Yo quiero eso, pero es que tú eres un embustero. Yo en ti no confío, tú me dices todo eso, me contentas y luego te vas por ahí con las mujeres esas de teatro. Yo sé, yo sé. Mi mai ya me advirtió de tipos como tú.
MIGUEL: Yo creo que deberías aprender lo mejor de tu madre, no lo peor.
JENNIFER: Perdóname, ella sabe porque ya lo vivió; porque mi pai era un cabr...
MIGUEL: ¡No todos los hombres son como tu padre!
JENNIFER: ¡Tú eres mío, Miguel! ¡Tú me perteneces! Y no me importa lo que tú digas, ¡tú eres mío y se acabó!
MIGUEL: Jennifer, tú estas enferma.
JENNIFER: El que está enfermo eres tú. Te tienen ciego...
MIGUEL: Y una persona enferma, llena de heridas, llena de ejemplos de celos y llena de coraje, no puede amar de verdad, Jennifer.
JENNIFER: Dale, pues déjame, si eso es lo que tú quieres.
MIGUEL: Adiós, Jenni.
JENNIFER: (Pausa.) ¿Qué tengo que hacer para que no me dejes? ¡Yo he hecho todo por tí, Miguel!
MIGUEL: (Pausa. Se voltea.) ¿Podrías tú hacer algo por tí?
JENNIFER: (Pausa. Se le acerca.) Miguel, perdóname. (Lo abraza fuerte.) Ya, olvídate, tenía coraje. ¿Me perdonas?
MIGUEL: (La separa con fuerza, sin ser descortés.) No, Jenni, mamita... si te perdono, jamás vas a aprender. Así que ni te perdono, ni sigo contigo. Bye.
JENNIFER: Pero Miguel...
MIGUEL: Haz algo por tí, Jenni. ¡Haz algo por tí! (Miguel sale.)
JENNIFER: ¡Miguel! (Pausa.) ¡Está bien, no voy a la gira de las cheer leaders, si eso es lo que tú quieres! Me quito el maquillaje, me cambio el traje... Me quedo contigo. ¡Miguel! Oye... espérate. ¡Miguel! (Se queda sola mientras sube la música.)
(Apagón.)
© Roberto Ramos-Perea 2007
Derechos Reservados